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Living Peace Conference Audience
"No importa lo que hayas hecho..."
Jueves, Febrero 16, 2017

Erhling Wang, de Taiwán, tiene 33 años, está casada y tiene un hijo. Cuando ella tenía un mes de edad fue vendida por sus padres biológicos - esta es su historia.

Erhling Wang"Yo fui vendida por mis padres biológicos cuando tenía un mes de edad. Aunque cuando tenía 8 años me entere que era una niña adoptiva, me seguí llevando muy bien con mis padres adoptivos, ya que creía firmemente que me amaban y me trataban como si fuera suya. Cuando tenía 12 años ellos se separaron, y como estaban negociando sobre cuál se quedaría conmigo, mi padre adoptivo, a quien yo adoraba, dijo: "Ella no es mi verdadera hija y de todos modos yo no la quiero." Quedé muy confundida y enojada cuando lo escuché decir eso. No lo podía creer. Enterré una semilla de odio en mi corazón. Me quedé con mi madre adoptiva que era víctima de polio. Crecí con un profundo temor de abandono. No era capaz de amar a nadie, me sentía tan insegura y estaba llena de odio. Y todo eso lo reflejaba en la sociedad engañando, robando e hiriendo a las personas.

En 2005, me uní a un programa llamado Action for Life (Acción para la Vida) organizado por IdeC. En este programa, empecé a escuchar mi voz interior. Y empecé a hablar de toda la ira que había dentro de mí. Escribí muchas cartas a mi padre adoptivo, pero yo no sabía dónde estaba así nunca se las envié. Finalmente pude escribir: "Padre, no importa lo que hayas hecho, te respeto como padre. Te perdono y te amo." Me empecé a llevar bien con los demás, me disculpé con mi profesor por haber hecho trampa y pagué el dinero que había robado a una tienda. El dueño de la tienda me dijo que yo le había devuelto la esperanza. Traté de ser parte de la respuesta en lugar de ser parte del problema de la sociedad e intenté ser una creadora de paz.

En 2010, la nueva esposa de mi padre adoptivo me llamó para decirme que estaba muy enfermo. Fui a visitarlo, pero él no podía hablar. Empecé a llorar. Lo miré, tomé su mano y le dije "gracias".  Vi que también había lágrimas en sus ojos. En ese momento, ambos nos liberamos. Lo único que queda en nuestra relación es amor.

Antes de venir a Caux para la conferencia 'Living Peace' (Vivir la Paz), acababa de terminar mi tesis de maestría. Mi tesis es acerca de la auto-narrativa. Así que tuve la oportunidad de reflexionar sobre mi vida. Descubrí que la fuente original de mi vida viene de mis padres biológicos. Y en realidad había una herida profunda dentro de mi corazón que nunca había enfrentado. A través del tiempo de silencio, la reflexión y la escritura, conseguí enfrentarme a ese dolor. Al enfrentarme con mi dolor de haber sido abandonada por mis padres biológicos, gradualmente también pude sentir su dolor. Después de convertirme en madre, tengo sentimientos comunes y de empatía con ellos, especialmente con mi madre biológica. ¡Qué difícil habrá sido regalar a su hija! Lloré por ellos y también por mí. Aprendí a aceptar mi destino y a decir sí al plan de Dios para mí. Cuando logré conectarme con la fuente de mi vida, también encontré amor y fe en ella.