Joseph Wainaina

De la venganza a la reconciliación.

A Joseph Wainaina, miembro de la raza keniana de los Kikuyu, lo expulsó de su hogar una turba incontrolada perteneciente a un grupo étnico opositor, los Kalenjins, dos veces en un mismo año. Desolado por estas experiencias, y por la pérdida de todo por lo que había trabajado, la venganza se convirtió en el máximo deseo de Wainaina. Hizo planes para irse a Uganda a comprar armas y entrenar a varios Kikuyus para defenderse mediante la lucha. Necesitaba dinero y decidió pedirle un préstamo a un amigo, sin contarle para qué lo quería. Pero este amigo no era de los que se les engaña fácilmente. “Advirtió la amargura en mi rostro y me preguntó si odiaba a los Kalenjins. Intenté decir que no, pero él vio más allá”. Wainaina le contó a su amigo lo que había estado planeando. 'No podía dejar de llorar porque sentía que Dios me estaba hablando.' Como consecuencia de este encuentro, halló la fuerza interior para perdonar a los responsables de los ataques a su pueblo, y para olvidar su resentimiento hacia los Kalenjins en general. En 1995 dimitió de su puesto en el Ministerio de Medio Ambiente para dedicarse por completo a trabajar en favor de la reconciliación.