Ismar Villavicencio
El perdón es el camino a la libertad.
Ismar Villavicencio, originario de Honduras, creció sin su papá. Nunca se sintió querido por su mamá, quien se casó cuando él tenía siete años y siempre le resultó difícil aceptar a su padrastro. Vivir sin una familia “normal” era algo muy doloroso para Ismar. Junto con el profundo odio que iba creciendo en su corazón hacia su padre, su padrastro y su madre, tenía la autoestima por los suelos.
Estaba tan cansado de tratar de ganarse la aceptación de aquellos que le rodeaban, que incluso pensó en acabar con su propia vida. En 1997, le hicieron una pregunta que cambió su vida: “¿Por qué no tratas de ser tú mismo?”.
Decidió perdonar a su padre, aunque éste no lo había pedido; perdonó a su padrastro y a su madre, y les pidió que también le perdonasen a él. Comenzaron una nueva relación y, transcurridos tres años, la madre de Ismar le dijo por primera vez que le quería. Más o menos en la misma época Ismar tuvo la oportunidad de conocer a su verdadero padre, que estaba en Estados Unidos, a punto de morir de leucemia. Pasaron dos semanas juntos, unos días que Ismar califica de 'verdadero regalo'. El hallazgo de la libertad en el rencor le ha permitido a él y a Fabiana, su esposa brasileña, abrir sus corazones a otras personas. En la actualidad, dirigen el programa 'Gente que Avanza' en Montevideo, Uruguay, cuyo objetivo es ayudar a los jóvenes a encontrar una meta digna en la vida.

