Acción para la Vida

Jóvenes de 11 países recorren Asia, aprendiendo a ser agentes de cambio y a construir confianza. Carole Khalula de Kenia forma parte del grupo:

Carole Khakula (centro) con Mushtaq de India, Song-Hee de Corea y Biplab de India en un instituto para el desarrollo de la mujer en Gujarat. (Foto: Suresh Khatri)Carole Khakula (centro) con Mushtaq de India, Song-Hee de Corea y Biplab de India en un instituto para el desarrollo de la mujer en Gujarat. (Foto: Suresh Khatri)El profesor Bandukwala parecía cansado pero resuelto. Su casa ha sido saqueada tres veces y tres veces ha terminado en prisión por sus esfuerzos en nombre de su comunidad. “Los musulmanes en Gujarat viven en un estado de temor. Esta alienación es peligrosa”, dijo.

Hace años, este físico nuclear retirado regresó de América con el compromiso de cerrar la brecha entre la comunidad minoritaria musulmana y la comunidad hindú en su estado. En 2002, disturbios religiosos estallaron en Gujarat. Peregrinos hindúes provocaron a algunos musulmanes cuando regresaban de la ciudad santa de Ayodhya, donde en 1992 sus militantes habían arrasado la mezquita de Babri Majid. Mientras se acercaban a su destino, el vagón del tren donde viajaban fue quemado y 58 hindúes murieron. Durante varios días, unos 10,000 hindúes desataron su furia en Ahmadabad, saqueando y quemando casas. Murieron aproximadamente unos 2,000 musulmanes en Gujarat.

Desde entonces, muchos como Bandukwala se han comprometido a restaurar estas relaciones, y todo lo que se ha perdido en la comunidad musulmana. Estableció la Fundación Zidni Imla con el propósito de brindar una educación de buena calidad a los musulmanes en Gujarat.

Este fue solo uno de los muchos encuentros que los miembros de Acción para la Vida (AfL por sus siglas en inglés) tuvimos con personas que construyen confianza, durante los últimos cuatro meses que recorrimos India. Otros miembros del programa aprendieron sobre la no-violencia al encontrarse con un budista tibetano en Dharamsala, la casa del Dalai Lama, al norte, mientras que otro grupo se encontró con aquellos que trabajan por la reconciliación y la justicia entre tribus al noreste de India en sus fronteras con Birmania y China. Al sur, un grupo interactuó con huérfanos cuyos padres murieron de SIDA o habían sido abandonados.

AfL es un Programa de Capacitación de Líderes de IdeC que busca desarrollar agentes de cambio en el Siglo XXI, equipados con integridad y fe y comprometidos con la transformación del mundo empezando por ellos mismos. Ahora, en su cuarto programa, combina la capacitación interactiva y el trabajo de campo experiencial para así expandir la capacidad de cada participante. Con 21 participantes y 14 coordinadores de diferentes edades, religiones y nacionalidades, forman una comunidad de aprendizaje diversa, que busca demostrar cómo un mundo globalizado puede trabajar unido – para “ser el cambio que queremos ver en el mundo”, en palabras de Gandhi.

Grupo de Acción para la Vida 2009 (Foto: Mark Thomas )Grupo de Acción para la Vida 2009 (Foto: Mark Thomas )La mayoría de los participantes ya trabajan en iniciativas para construir la confianza en sus países. La experiencia de AfL agrega valor a su visión mientras aprenden una variedad de habilidades y aprendizaje para llevar a casa.

Mushtaq Mohamed Malla se sintió desafiado por la historia del profesor Bandukwala sobre persecución, pues refleja lo que él vive en Cachemira. Junto a trabajadores sociales y abogados jóvenes del equipo de IdeC en Cachemira, se ha embarcado en un proyecto para encontrar soluciones pacíficas, y se pregunta qué más puede hacer. A pesar de que los conflictos son el mayor problema, cree que abordar otros problemas sería muy importante: corrupción masiva, individualismo, pérdida de los valores morales y del sentido de hermandad…

“El profesor Bandukwala me hizo ver que para lograr el cambio en nuestra sociedad debemos hablar el lenguaje de la gente, el cual la mayoría de veces es la religión”, dice Mushtaq. “Dice que los conflictos entre musulmanes, judíos y cristianos solo pueden ser resueltos mirando la historia. Al hacerlo, nos daremos cuenta que tenemos un pasado común. Debemos acercarnos más. Esto cambió mi actitud hacia los cristianos. Tenía un sentimiento negativo hacia ellos desde que vi que la mayoría de los conflictos eran entre cristianos y musulmanes.”

Otro participante de AfL es Miftahul Huda, de Indonesia, país con la más alta población musulmana del mundo. Indonesia continúa teniendo divisiones étnicas, religiosas, políticas y sociales.

Pero Huda tiene esperanza: “En IdeC Indonesia, estamos llegando a esta comunidad diversa, haciendo amigos y construyendo confianza. Hemos hecho amistad con la comunidad china y los estudiantes de una universidad cristiana. Siendo amigos podemos solucionar nuestros problemas.

“Como Indonesia, India es diversa en religiones. Mientras hacíamos trabajo de campo, conocí a líderes musulmanes e hindúes que hacen trabajo humanitario. Esto abrió mi mente. Lo que cuenta es cómo todos podemos contribuir al bien del país. Una enseñanza islámica dice que las mejores personas son aquellas que dan sentido a la vida de otros. La diversidad de religión, etnia y cultura nos fortalece.” En junio 2008, Huda fue parte del equipo organizador del Foro Juvenil Internacional, donde jóvenes de diferentes países se reunieron para discutir el rol de la juventud para alcanzar las Metas de Desarrollo del Milenio.

Mientras se preparaba la visita de un equipo de AfL a Camboya, uno de los colaboradores pintó un cuadro grotesco del régimen comunista de los Jemeres Rojos, el cual causó la muerte de la quinta parte de la población del país, por ejecución, tortura, hambre y trabajos forzados. Supimos cómo en 1979 Vietnam invadió Camboya y arrebató el poder a los comunistas.

Los 10 años de ocupación vietnamita creó animosidad entre los dos pueblos. Como respuesta a esta historia de amargura, equipos jóvenes de IdeC en cada país, crearon el Diálogo Camboya-Vietnam, que busca sanar el pasado y unir a esos dos países.

Thanh Tam Phan, de Vietnam, habla sobre llevar este diálogo a otro nivel. “Quiero entender de dónde viene ese odio para que los dos países cuiden uno del otro. En AfL, tomé ideas de otros programas de IdeC, tales como el Taller para Familias, los Círculos de Paz y Vietnam, tú me importas, que podrían fortalecer el diálogo.”

La convicción de Ann Njeri por la construcción de la paz encontró su expresión cuando organizó programas similares en su natal Kenia. Su pasión fue probada durante la reciente violencia post-elecciones, donde murieron 1,500 personas y 600,000 fueron desplazadas, cuando las tribus de los oponentes – Kikuyu y Luo – fueran puestas en contra. Hace años, la familia de Njeri fue víctima de choques tribales y fueron expulsados de su hogar.

Njeri habla con pasión de su convicción: “El perdón, acogiendo nuestra diversidad, comprendiendo al otro y respetando nuestras diferencias, es mi mensaje y parte de mi vida. Se está llevando una campaña y me he comprometido a mantenerme al frente para pelear contra el monstruo del tribalismo. Si no hacemos lo necesario, habrá más sufrimiento, dolor y muerte. AfL me está dando diferentes perspectivas que fortalecen mi visión.”

Acción para la Vida ha sido planificado y coordinado por un equipo, en su mayoría egresados de previos programas de AfL. Por ejemplo, Tatiana Minbaeva, regresó de Rusia para colaborar porque, “Me conmovió la manera en que el equipo coordinador nos cuidó y nos apoyó. Pensar y cuidar de otros ha sido el mayor aprendizaje de mi vida, y hasta ahora, el más satisfactorio.”

Cuatro equipos de AfL hemos dejado India para visitar otras partes de Asia, continuando con nuestro viaje de descubrimiento, cambio y construcción de confianza, antes de llevar estas lecciones a nuestras propias situaciones cuando nos graduemos en mayo 2009.