¿Qué pueden hacer las religiones del mundo con respecto al cambio climático?
Mike Lowe (Foto: Blair Cummock)
Mientras las naciones se reúnen en Durban para otra ronda de conversaciones sobre el cambio climático, Mike Lowe pregunta qué es lo que las religiones del mundo pueden aportar.
Otro año, otra reunión de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC, ) conocida también como COP 17 (la 17ª Conferencia de las Partes). En estos dos años, desde la COP 15 en Copenhague, la evidencia científica nos dice que la situación es cada vez más terrible. Las cifras de 2009-2010 muestran que la producción mundial de gases de efecto invernadero CO2 aumentó a la mayor cantidad record, superior al peor de los casos descritos por los expertos del clima hace apenas cuatro años. Mientras tanto, el mundo continúa calentándose, y un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación dice que el 25% de las tierras agrícolas del mundo están ahora "altamente degradadas" como resultado del cambio climático y las malas prácticas agrícolas. La organización no gubernamental Oxfam, informa que los fenómenos meteorológicos extremos asociados al cambio climático ya han empujado a diez millones de personas al hambre y la pobreza. Sin embargo, a pesar de todas las pruebas, la reunión COP de este año en Durban, Sudáfrica, no está generando nada diferente a la misma clase de rumores y expectativas que la cumbre de Copenhague generó.
El domingo, el día antes de las conversaciones iniciaran, el Arzobispo emérito Desmond Tutu organizó una manifestación masiva para resaltar las voces de las diferentes comunidades religiosas del mundo. Bajo el título,We Have Faith - Act Now for Climate Justice (Tenemos fe- Ahora actuemos por la Justicia Climática), la manifestación incluyó promitentes músicos africanos, también líderes religiosos y activistas. Una petición fue entregada a la CMNUCC, con más de 40,000 firmas pidiendo que "los vecinos traten la tierra con respeto" y aprueben un tratado jurídicamente vinculante sobre el cambio climático.
¿Qué pueden aportar las religiones del mundo?
El primer punto, y el más obvio, es destacar que esto es un problema moral. Escuchar algunos de los argumentos en contra de tomar medidas enérgicas suena deprimente, como los argumentos utilizados para defender el comercio de esclavos en la década de 1,800. Argumentos como, "Si hacemos esto, entonces habrá un colapso económico" o "si nuestro país deja de hacer esto, no hará ninguna diferencia, porque otros países seguirán haciéndolo de todos modos". Podríamos sustituir las palabras "terminar con la esclavitud", con "recortes de CO2" y los argumentos son los mismos, prácticamente palabra por palabra.
En respuesta, el Arzobispo Tutu relacionó el cambio climático con la batalla contra el Apartheid. "Ahora nos estamos enfrentando a otro enorme, enorme enemigo, y ninguna nación puede enfrentar a este enemigo en particular por su propia cuenta", dijo, y agregó que, así como el Apartheid, el cambio climático "no puede ser derrotado de forma aislada". El Papa Benedicto envió un mensaje instando a los delegados de la conferencia a llegar a un acuerdo sobre una respuesta responsable y creíble, que tenga en cuenta las necesidades de los más pobres y de las generaciones futuras. Muchos otros líderes y grupos religiosos enviaron mensajes similares.
Los grupos religiosos nos recuerdan que las consideraciones morales están antes que los intereses económicos o políticos, no al revés. Pero estos grupos también forman un gran electorado político en su propio derecho - posiblemente el más grande y más influyente grupo de organizaciones de la sociedad civil. Hasta ahora, estos grupos no han sido movilizados alrededor de la política del cambio climático. Pero esto podría comenzar a cambiar si los procesos políticos seculares continúan sin ofrecer resultados.
Poniendo la política aparte, hay algunos ingredientes claves que pueden aportar las comunidades religiosas. Como dijo el Arzobispo Tutu, ningún país puede resolver esto por cuenta propia. Esto exige construir confianza de forma masiva - algo para lo que los políticos no son muy buenos, pero algo que nos brinde por sí mismo un enfoque espiritual. Los elementos de este enfoque podrían incluir:
- Reconocer que somos una comunidad interdependiente, no un montón de individuos separados. Si el barco se hunde todos nos hundimos juntos independientemente de si estamos en las cabinas de primera clase o en la tercera clase abajo en la bodega.
- La regla de oro: "trata a los demás como te gustaría que tratarán a ti" – esta regla es común a todas las religiones. Esto significa que no esperes que otros países hagan sacrificios que tú no estarías dispuesto a hacer.
- El principio de hacernos responsables, estar dispuestos a hacer "lo correcto" sin importar qué es lo más fácil, popular, o si nadie más está haciendo lo correcto. Demasiado a menudo los políticos ponen excusas en lugar de hacer cambios, diciendo que "no haremos un cambio hasta que todos los demás cambien". El principio de "empezar con uno mismo" no sólo es más honorable, sino desbarata las excusas de los demás.
- Una alternativa al materialismo. Estudio tras estudio ha demostrado que aumentar la riqueza material sólo conduce a la felicidad hasta cierto punto. Una vez que la gente logra un nivel básico de confort material, comprar más cosas no les hará más felices. Pero aquellos de nosotros que vivimos en países "desarrollados" nos enfrentamos diariamente a un bombardeo de mensajes publicitarios diciéndonos que nuestra felicidad depende de comprar este o aquel producto. Quizás en parte esto explica por qué existe una correlación entre el tiempo que se pasa viendo TV y los niveles de infelicidad. Las tradiciones espirituales del mundo nos enseñan algo más - que la felicidad y la autorrealización vienen de lo que damos, más que de lo que recibimos, y de la calidad de nuestras relaciones con los demás.
Una delegación de Iniciativas de Cambio se encuentra en Durban trabajando para construir confianza y ofrecer el apoyo del Foro de Caux sobre Seguridad Humana. Puedes leer sus reflexiones sobre el proceso en el blog IofC environment (en inglés).
En este momento en la historia, muchos carecen de fe y de esperanza en un futuro mejor. Las religiones del mundo, sin duda, tienen un papel importante que desempeñar ofreciendo fe y esperanza al mundo. Pero cuando San Pablo escribió hace 2,000 años acerca de los tres "dones" del espíritu - fe, esperanza y amor - dijo que "el mayor de ellos es el amor". Si esos representantes de las religiones del mundo pueden encontrar una manera para poner amor en las negociaciones, este podría ser el mejor regalo que puedan hacer al mundo.
Mike Lowe es editor de la página web internacional de Iniciativas de Cambio. Su variada carrera incluye la enseñanza del idioma Inglés en Polonia, la ejecución de programas de capacitación para jóvenes líderes en Europa del Este (www.f-4-f.org), y el desarrollo de los talleres del programa "Descubrir al otro". Vive con su familia en Melbourne, Australia.
NOTA: Individuos de varias culturas, nacionalidades, religiones y credos, están activamente involucrados con Iniciativas de Cambio. Estos editoriales representan los puntos de vista del escritor y no necesariamente los de Iniciativas de Cambio como movimiento.
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