Spanish - Recursos - Editorial - title
"El Liderazgo es la Clave"
Mike Lowe
24 Octubre 2007

Kim Beazley era de casta poco común – un político honesto que ganó confianza y admiración en la política.

"El liderazgo es la clave", fue el titular del lunes 15 de octubre en el periódico The Age en Melbourne. El Primer Ministro de Australia, John Howard, acaba de convocar a elecciones generales, diciendo que el país no necesita un nuevo liderazgo, ni un viejo liderazgo, lo que necesita es un liderazgo "acertado". Al mismo tiempo, acaba de iniciar el XVII Congreso del Partido Comunista, el cual se está llevando a cabo en Pekín y en el cual elegirán a la quinta generación de líderes de China Comunista. El Presidente Hu Jintao, en su discurso de apertura, resaltó el buen gobierno como un asunto clave en este tiempo en el que muchos chinos se encuentran frustrados por la corrupción y la burocracia excesiva.

Así, con el tema del liderazgo tan discutido en nuestros días, es muy conmovedor ver que los periódicos de Gran Bretaña y Australia han estado rindiendo tributo a Kim Beazley, uno de los políticos australianos más sobresalientes, quien falleció el viernes 12 de octubre. La política de hoy en día frecuentemente se ve reducida a la ciencia de las relaciones públicas y de algunos grupos, y la tarea de los políticos parece ser el identificar los "terrenos más propicios" para poder declarar valientemente "esto es lo que yo apoyo". Como resultado, en lugar de liderazgo tenemos "rebaños de seguidores". Beazley no era esta clase de políticos.

El Primer Ministro, John Howard, lo describió como "un hombre de altos principios", a quien lo "sostenía una fe cristiana muy fuerte". "Su conducta y comportamiento tanto en el Parlamento como en el desempeño de sus responsabilidades generales como ministro, impuso un estándar muy alto." El líder de la oposición (Partido Laboral), Kevin Rudd, dijo que el señor Beazley – padre del ex líder de la oposición, Kim Beazley, hijo – fue un líder y servidor público de extraordinaria altura. En una declaración conjunta con el portavoz de Educación, Stephen Smith, dijeron que el Partido Laboral ha "perdido un ícono" quien "ha implementado algunas de las reformas más importantes en educación en la historia de Australia". "Muchos de nosotros en el Parlamento, no estuviéramos aquí si no fuera por la contribución de Kim", dijeron.

Con tributos como estos (y la promesa de un funeral Oficial), los no australianos pensarán que Beazley fue un Primer Ministro, pero no lo fue. Beazley pasó 28 años de sus 32 años en el Parlamento, en lo que él mismo llamó, "la oposición permanente a Su Majestad". Un año antes de que los australianos votaran y dieran el poder a Whitlam, del partido laboral, Beazley dijo en una conferencia en India: "He llegado a la conclusión de que la verdadera función de una oposición es enfocarse en los puntos de éxito del gobierno. Sólo así las políticas alternativas pueden enmarcarse y el avance social se puede llevar a cabo." Casi tres décadas en la oposición le han mostrado que "la cuestión de los motivos es clave para el avance social… Si nuestro motivo es el poder, muy probablemente distorsionaremos la verdad. Si nuestro motivo es la verdad, alcanzaremos el poder."

Fue Ministro de Educación por poco tiempo, de 1972 a 1975. Muchos de los cambios que logró fueron cuando se encontraba en la oposición – los cuales fueron posibles porque era conocido como un hombre íntegro, cuyos motivos infundían confianza en los políticos de ambos lados del Parlamento. Por ejemplo, fue capaz de trabajar junto al Ministro liberal (quién después fue Gobernador General), Sir Paul Hasluck, a favor del referéndum que hizo historia en 1967, el cual por primera vez reconocía en el censo como australianos a los aborígenes. Cuando el Gobierno de los Estados Libres Asociados estableció el Departamento de Relaciones Aborígenes, el Primer Ministro, Harold Holt, pidió la asesoría de Beazley. Luego, como Ministro de Educación, Beazley instituyó cambios permitiendo a los aborígenes recibir educación escolar en su propia lengua – anteriormente los niños aborígenes habían sido forzados a hablar sólo inglés en las escuelas.

Cuando empezó la lucha por los Derechos de las Tierras Aborígenes, fue presentada una petición al Parlamento. Escrita en lenguaje Yolgn Matha y traducida al inglés, la petición solicitaba que el Parlamento nombrara una comisión investigadora, "acompañada por intérpretes competentes, para que escucharan los puntos de vista del pueblo Yirrkala". Beazley presentó la petición al Parlamento, por parte de la oposición, logrando que la comisión investigadora fuera creada y recalcando que esto "no era un asunto político… No es un asunto que ponga al gobierno a prueba. Es el Parlamento el que lo está". Entonces algo muy raro en la política australiana sucedió: Paul Hasluck, el ministro responsable, presentó la moción de la oposición y está fue aceptada inmediatamente. "En 32 años, algo como esto sólo ha sucedido una vez", dijo Beazley.

Al principio de su carrera política, en 1953, Beazley fue enviado por el Parlamento para asistir a la coronación de la Reina Elizabeth II. Intrigado por las ideas del Rearme Moral (como era conocido entonces Iniciativas de Cambio), decidió pasar una semana en el centro de IdeC en Caux, Suiza, en su viaje de regreso. Lo que al principio había pensado como una semana se convirtieron en siete. "Tuve que admitir que lo que vi en Caux era mucho más significativo para la paz y la cordura del mundo que cualquier cosa hecha hasta el momento en la política australiana", dijo después. Aceptó el desafío de un amigo y colega del Partido Laboral Británico, de hacer un experimento, tomar un momento del día a solas y en silencio para buscar la guía de Dios, sin tener luego "nada que probar, nada que justificar y nada que ganar para él mismo (una cosa extremada subversiva para pedirle a un político, dijo más tarde)".

El experimento se convirtió en un hábito y un principio para buscar dirección, del cual surgió su convicción de que debía hacer de la rehabilitación de los aborígenes, el punto central de su vida pública. Años más tarde recibió el Doctorado Honoris Causa de parte de la Universidad Nacional de Australia, cuya cita decía: "Durante los últimos años se ha hecho muy popular reconocer las injusticias de las que fueron víctimas los pueblos aborígenes. Pero durante el último medio siglo esto estaba muy lejos de ser popular. Durante ese tiempo pocas personas han hecho tanto, y nadie ha hecho más de lo que Beazley ha hecho por lograr este cambio de actitud."

Hoy en día hay mucho cinismo con respecto a los políticos. El ejemplo de Kim Beazley nos muestra que sí es posible ser un político honesto y que una persona íntegra puede ser mucho más efectiva en la oposición que muchos con menos "liderazgo" que alcanzan altos puestos.



Principio de página