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El Mito del Fénix

Lunes, 7. Enero 2013

 

 (Foto: Rob Lancaster)Existe un controversial mito en el Líbano al respecto de los orígenes del pueblo libanés. El mito dice que los libaneses descienden de los "fenicios". Es controversial puesto que hoy en día el Líbano está integrado por personas de muy diversos orígenes, lo cual resulta un complejo mosaico de etnias, culturas y credos.

¿Cómo puede ser posible que una nación compuesta de cananeos, árabes, sirios, asirios, armenios, turcos, kurdos, coptos… que son cristianos y musulmanes – suníes, católicos, drusos, ortodoxos, chiíes – declare que sus habitantes son descendientes de un solo pueblo: los fenicios, que históricamente no son más que los cananeos?

Hoy por hoy, muy pocos afirmarían esta idea como un hecho histórico. Un prominente periodista libanés ya fallecido, Ghassan Tueni, se refiere al tema en su libro A War on Behalf of Others (Una Guerra por Otros), sobre la guerra en el Líbano entre los años de 1975 a 1990. Al escribir sobre la "crisis de identidad" en Líbano observa irónicamente que los cristianos y los chiíes, que son quienes más insisten en esta hipótesis, son quienes menor razón tienen en reclamar ascendencia fenicia: sus orígenes provienen de la Siria Media, Armenia, Irak, Irán y Turquía. Mientras tanto, quienes se oponen con mayor fiereza (debido a su filiación proárabe), son los suníes y los ortodoxos, cuyos ancestros han residido a lo largo de la costa libanesa por miles de años, y por lo tanto tienen mayores posibilidades de estar relacionados con orígenes cananeo-fenicios.

La cultura, los logros y las actividades comerciales de los Cananeos son tema de abundantes investigaciones históricas. Lo que llama mi atención es por qué se les llama "fenicios" y por qué estas interrogantes siguen vivas aún hoy.

De hecho nunca murieron. La explicación yace en el mismo nombre: el Fénix es un ave mitológica que no muere, y que renace constantemente de sus propias cenizas.

Lo importante entonces, no es la relación con Fenicia por lazos consanguíneos, sino la unión espiritual con su misma esencia.

La variedad de monumentos históricos en Líbano muestra como muy diversas civilizaciones han ocupado sucesivamente esta tierra. La misma mención de la palabra "ocupación" conlleva un sentido de destrucción y reconstrucción. Con la destrucción vienen pérdida, separación, dolor, muerte… mientras que con la reconstrucción viene nueva vida, belleza, frescura…

Esto es exactamente lo que le ocurre a cualquier pueblo que opta por vivir en el Líbano. Una vez que te estableces aquí, debes estar listo para aceptar perderlo todo, constantemente, sin ninguna advertencia. Pero también dispones de una cuenta bancara ilimitada de esperanza de nuevos comienzos.

Ya sea que seas descendiente de los cananeos o no, aquí te conviertes en un "fenicio". Ya no se trata de etnicidad, sino de un estado espiritual.

Hace un mes, escribí sobre la horrible explosión que sacudió al suburbio de Achrafieh en Beirut. Las fotografías dieron cuenta de la historia y también mostraron a una nueva clase de fenicios: un grupo de voluntarios de 16 años de edad en adelante, que dieron su tiempo y energía para rehabilitar 69 viviendas dañadas. Algunos de ustedes ayudaron con sus oraciones, otros enviaron donaciones.

Antes de que pasaran dos meses el culpable de esta devastación (aún desconocido), se convirtió en la persona más insignificante en la historia. Los héroes en el centro de la atención son los 1,400 voluntarios que se hicieron presentes. Se podrían escribir libros enteros sobre los milagros diarios, las amistades y la solidaridad que surgieron entre generaciones, profesiones, credos y nacionalidades.

Durante la última semana de trabajo, un amigo y prominente ingeniero suizo que atestiguó una diminuta muestra del ambiente de trabajo en el lugar dijo, "¡Nunca había visto algo así!" Se refería a un grupo de 80 escolares que llegaron a las 5 de la tarde en la víspera de las vacaciones de la época navideña, para comenzar su turno de trabajo. Al atravesar el estacionamiento frente a los edificios, se les escuchaba cantar de viva voz "Joy to the World…" (villancico inglés). 15 minutos después habían cambiado sus uniformes escolares por ropa de trabajo azul y se habían hecho cargo de sus tareas. Los cantos no pararon hasta la media noche. El trabajo tampoco.

En esta Navidad y Año Nuevo, ocurrió nuevamente un milagro: en la víspera de Navidad todas las casas fueron entregadas de vuelta a sus antiguos ocupantes, decoradas y cálidas.

¡En nombre de todos aquellos que experimentaron "la Alegría de Dar", quiero enviar un agradecimiento de todo corazón a todos y cada uno de ustedes!

He aquí el Fenix renacido:

La devastación inmediatamente después de la explosión

Las viviendas restauradas

Wadiaa Khoury nació en Zahle, Líbano. Estudió Ciencias de la Educación en la Universidad Saint-Joseph de Beirut antes de participar en Action for Life (Acción para la Vida), un programa de Iniciativas de Cambio de capacitación en liderazgo, con duración de 10 meses, en Asia. Desde entonces, ha trabajado como Coordinadora de Servicio a la Comunidad en el Colegio Internacional de Beirut. Mientras trabajaba, continuó sus estudios, completando la licenciatura en Derecho y una Maestría en Derecho Público. Tiene un gran interés en la construcción de la confianza entre las divisiones del mundo, particularmente en el diálogo religioso y cultural. Wadiaa gusta de tomar largos paseos para reflexionar sobre la vida, la tranquila solitud de caminar en la naturaleza y trabajar y conversar bien entrada la noche.

 

 

 

 

NOTA: Individuos de muchas culturas, nacionalidades, religiones y credos están involucrados activamente con Iniciativas de Cambio. Estos comentarios representan las opiniones del autor y no necesariamente aquellos de Iniciativas de Cambio en su conjunto.

Traducido al español por Luis Alberto Álvarez