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A journey of healing for national reconciliation in South Sudan

Movilizadores de la paz y la reconciliación sur sudaneses son enviados

Martes, 7. Mayo 2013

Movilizadores de la paz y la reconciliación de Sudán del Sur son enviados luego de una capacitación de cuatro meses

Algunos de los graduados

El miércoles 1 de mayo, en Sudán del Sur, 200 personas, procedentes de los 10 estados, completaron una capacitación de cuatro semanas para ser Movilizadores de la paz y la reconciliación en todo el país.

Ministro Lowilla con los graduados de la capacitaciónAl hablar en la ceremonia de clausura, Emmanuel Lowilla, Ministro de la Presidencia de la República, lo describió como un "momento muy emotivo", trayendo consigo los saludos tanto del presidente, Salva Kiir Mayardit, y del Vicepresidente, el Dr. Riek Machar. También transmitió las disculpas del arzobispo Daniel Deng Bul, nuevo presidente del comité organizador, que se reunió con los participantes el lunes.

Como el conflicto continúa en algunas partes del país, Lowilla reconoció el desafío de llevar adelante el trabajo de reconciliación, animando a los participantes a participar en el proceso con paciencia, perseverancia y paz."

Algunos del equipo de facilitadoresLa capacitación, a cargo de Iniciativas de Cambio (IdeC) en colaboración con el Gobierno de Sudán del Sur, destacó el papel de la transformación personal y en las relaciones como la base para las iniciativas de reconciliación eficaces. El contenido del proceso fue manejado principalmente por los participantes y utilizando procesos de participación, lo que fue una sorpresa para algunos de los participantes quienes esperaban un enfoque más tradicional tipo conferencia.

El proceso se inició estableciendo el contexto, donde los propios participantes construyeron una línea del tiempo de Sudán del Sur desde 1947. A partir de ahí, una serie de sesiones fueron dedicadas a escuchar, a desarrollar habilidades, proporcionar algunos marcos simples, y al mismo tiempo construir los cimientos de la confianza entre los participantes que compartieron sus historias personales.

El grupo del Taller para África en Sudán del SurEl resto del programa continuó a lo largo de dos vías: la profundización en la comprensión de las cualidades para ser un agente de paz y capacitar a los participantes con herramientas concretas para guiar a otros en un diálogo auténtico. Por último, se dedicaron dos días para dar espacio a las conversaciones que los propios participantes sentían que aún tenían que darse, antes de pasar a los planes de acción concretos individuales y de grupo.

En cada paso, el proceso reiteró la responsabilidad de cada individuo. Al cierre, el asesor presidencial Tor Mawien Deng, expresidente de la Comisión Organizadora, resumió la clave de este proceso: "la reconciliación no puede ser impuesta por la ley. Cuando se firmó el tratado de paz, la gente debía ser parte de él. Pero la amargura continuó. El perdón requiere una respuesta individual. Perdonar depende de mí, y de ti".

Letlapa Mphahlele, ex director de operaciones del ala militar del Congreso Panafricano (PAC), Sudáfrica, hablando con un graduado Los participantes compartieron sus experiencias de esta dinámica personal de cambio durante el programa. Euphemia Sunday Alphonse, una política de Ecuatoria Oriental y madre de Simeon, el participante más joven del programa (1 año de edad), describe cómo "Cuando llegué aquí, esperaba ser servida. Pero después de recibir la capacitación me doy cuenta de que yo también tengo que servir a los demás". Y continuó diciendo: "Me doy cuenta que el camino de la sanación no es sólo nacional para mi gente, sino también tengo que sanar mi propio ser y perdonarme a mí misma para ir y reconciliar a mi pueblo".

Santo Deng Garang, de Western Bahr-el-Ghazal, relató cómo llegó al programa con una enemistad profunda hacia los musulmanes, pero a raíz de sus encuentros con el jeque Said Ali Juma, superó su sentimiento de superioridad y sus prejuicios. Deng y Said, quienes hablaron juntos en la graduación, son dos miembros de un nuevo organismo interreligioso creado por los líderes religiosos que participaron en la capacitación. Ellos llegaron como grupo para ofrecer su apoyo y servicio al Arzobispo Daniel Deng y al nuevo comité para la Reconciliación Nacional.

Equipo de facilitadoresLa capacitación enfrentó desafíos logísticos y financieros desde el principio, y el nivel fue cuestionado por muchos, incluyendo a los responsables de la elaboración del programa. Los comentarios de los participantes, sin embargo, indican que la diversidad única de los representantes que participaron de la capacitación fue uno de sus puntos fuertes. Y con el visto bueno tanto del Vicepresidente como del Presidente, la ceremonia de clausura subrayó la agenda inclusiva.

Los participantes regresan a sus estados para poner en práctica las iniciativas individuales y de grupo, y conectarse con sus comunidades en torno a las posibilidades de seguir adelante. Los movilizadores serán parte del programa nacional en curso cuando el nuevo comité asuma todas sus responsabilidades.

Fotos de Mike Brown