¿Qué hubiera hecho Gandhi?

¿Qué hubiera hecho Gandhi?

Miércoles, 29. Abril 2009

 Rajmohan Gandhi frente a la estatua de su abuelo en una visita a Hull (Foto: Kevin Ladden)

El nuevo presidente de Iniciativas de Cambio Internacional, Rajmohan Gandhi, comparte la misión de su abuelo como creador de paz. Mike Lowe reporta.

Todo empezó hace años. “El asunto sobre el Islam me preocupó profundamente desde muy joven”. En 1947, su abuelo, Mohandas K Gandhi, “el Mahatma”, fue asesinado por extremistas hindúes que pensaban que estaba siendo demasiado amable con los Musulmanes. Fue en el tiempo de la división entre India y Pakistán y el sangriento enfrentamiento entre hindúes y musulmanes que el Mahatma quiso evitar. Tres años después, y luego de que India y Pakistán entraron en guerra contra Cachemira, Rajmohan Gandhi, de 16 años, supo que al Primer Ministro de Pakistán le habían disparado. Gandhi expresó su deseo por escuchar pronto que el PM había muerto. “Me sentí avergonzado por mi horrible y tonto comentario acerca de alguien que ni a mí ni a los míos nos había hecho ningún daño. Luego caí en cuenta que el rencor inconsciente que tenía había contaminado mi forma de pensar.”

Desde entonces ha trabajado con pasión para promover mejores relaciones entre Hindúes y Musulmanes y entre India y Pakistán. Entre sus libros están: Comprendiendo el Pensamiento Musulmán: estudio de Ocho Vidas, y Reconciliación y Venganza en el Sur de Asia como también importantes biografías de sus dos abuelos (su abuelo materno, C Rajagopalachari, fue el primer Gobernador General de India independiente).

En enero de este año, cuando se culpó a un operativo altamente entrenado de Pakistán de los ataques terroristas en Bombay, las fuerzas militares indias se pusieron en alerta. Se habló de guerra. Mientras la pasión crecía, Gandhi, junto a otros intelectuales y activistas indios y pakistaníes, pedían precaución. “La guerra no es una opción… dado la nuclearización del subcontinente”, decían, y exhortaban al gobierno a no poner en peligro “las frágiles relaciones” entre los dos países.

En un país donde el Mahatma aún es reverenciado, estas declaraciones podrían tener peso. Pero su autoridad también se deriva de su propia vida como periodista, reformador social y académico. En 1963 dirigió en India una “Marcha sobre Ruedas”, inspirando a miles a trabajar por “una India limpia, fuerte y unida”. En respuesta a muchas solicitudes de capacitación, empezó a desarrollar el centro de capacitación y conferencias de Iniciativas de Cambio, Asia Plateau, en Panchgani, en el estado de Maharashtra, que abrió sus puertas en 1968. De 1968 al 81, editó la revista nacional Himmat. En los años 90 trabajó en la Cámara Alta (Rajya Sabha) del parlamento indio. Actualmente es profesor de investigación en los Estados Unidos en la Universidad de Illinois, así como co-director del Centro para el Diálogo y la Reconciliación en Gurgaon, India.

Gandhi, quien por mucho tiempo ha visitado Pakistán, se encontraba en la provincia fronteriza, cerca del límite con Afganistán, dos días antes de los ataques del 11 de septiembre del 2001. Estaba visitando a los nietos de Khan Abdul Ghaffar Khan, colega musulmán del Mahatma, que murió en 1988. El liderazgo de Khan inspiró a muchos pashtunes, que viven en Pakistán y Afganistán, a incorporar la no violencia en su lucha por sus derechos e independencia. Desde entonces la violencia se ha apoderado de la región y la enemistad entre tribus y grupos étnicos se ha profundizado.

Gandhi, quien por mucho tiempo ha visitado Pakistán, se encontraba en la provincia fronteriza, cerca del límite con Afganistán, dos días antes de los ataques del 11 de septiembre del 2001. Estaba visitando a los nietos de Khan Abdul Ghaffar Khan, colega musulmán del Mahatma, que murió en 1988. El liderazgo de Khan inspiró a muchos pashtunes, que viven en Pakistán y Afganistán, a incorporar la no violencia en su lucha por sus derechos e independencia. Desde entonces la violencia se ha apoderado de la región y la enemistad entre tribus y grupos étnicos se ha profundizado. De la misma manera, Gandhi quiere que los pakistaníes puedan decir, “He luchado con ustedes, los he criticado, pero sé que en el fondo aman profundamente a su país. Ahora permitámonos hacer algo juntos para salvarlo y reconstruirlo”. Desafió a la audiencia diciendo, “un paso hacia la reconciliación, un paso para construir puentes, un intento honesto por restaurar las relaciones divididas – y el terrorismo habrá recibido un duro golpe”.

Los desafíos en Irak son similares, dijo. “Cada iraquí debe preguntarse “¿quién es mi gente?”… ¿Son solo los chiítas, los sunitas o los kurdos? ¿O lo son todos los que viven en Irak? A veces nos alegramos con la muerte de miembros de un grupo o de otro. Mientras nuestros corazones sean así, que se alegran con el sufrimiento de algunos, pero se conmueven con el dolor de otros, tendremos que pedir a Dios que transforme nuestro corazón.””

Como historiador encuentra algunos paralelismos con India. “Los ingleses estuvieron en India por mucho más tiempo que los americanos en Irak. Pero cuando los ingleses quisieron irse, muchos musulmanes dijeron, “Esperen. Si ustedes se van la mayoría hindú será dura con nosotros. No se vayan. O si se van, por favor divídannos antes de hacerlo.” Pero [Mahatma] Gandhi dijo que los hindúes y los musulmanes DEBÍAN aprender a vivir juntos.”

Los estudios a profundidad de la vida de su abuelo y su pensamiento, inevitablemente traen consigo muchas preguntas. En sus discursos y escritos durante los años siguientes al 11 de septiembre, Gandhi ha instado vigorosamente al mundo occidental a no demonizar al Islam. Hablando, junto al Dalai Lama, sobre “La religión como fuente de conflicto y como fuente de paz” en la Universidad de Emory en 2007, Gandhi enumera tres cosas que él piensa que el Mahatma diría ahora:

“Diría, “Primero permitamos a la gente reflexionar sobre sus propios actos”. Segundo, “No caigamos en la tentación de creer que cualquier otra religión distinta a la nuestra está totalmente errada, totalmente infectada, que es totalmente peligrosa para los demás. Para construir la paz deberíamos aceptar el hecho de que no hay religión, raza o comunidad perfecta. Finalmente Gandhi, exponente del Hinduismo, preguntaría a las personas de todas las religiones, “¿Existe en ustedes odio, temor o avaricia?” Esta sería la prueba de que si alguien es o no pacificador.

Recientemente ha estado buscando los paralelismos entre el Presidente Lincoln y el Mahatma. “Lincoln trató de encontrar el significado profundo de lo que sucedía. ¿Por qué esta guerra? ¿Por qué tanto derramamiento de sangre? Y encontró una tremenda, dolorosa y seria conclusión que vinculaba la guerra con la esclavitud. Asimismo, Gandhi dijo una y otra vez que quizás todas las aflicciones que estábamos sufriendo se debía a la idea de las castas – esta idea de clase “alta y baja”, de alguna manera era la responsable de todo este sufrimiento

Ante la crisis actual Gandhi amina a la gente a que se hagan las mismas preguntas. “Y a preguntar, sin enojo – aunque sea perfectamente razonable concluir que algunas cosas hechas por ciertas personas son las responsables – sino yendo más allá, hasta el más profundo entendimiento posible de por qué el mundo es como es”.

Desde enero de este año, Gandhi ha sido Presidente de Iniciativas de Cambio Internacional – movimiento que conoció desde su juventud. “Una de las primeras cosas que aprendí de lo que entonces era llamado Rearme Moral fue lo que transmitía la fotografía de un niño sentado en un escritorio viendo un globo terráqueo. La inscripción decía, “Dios tiene un plan y tú formas parte de él.” Esto sugería que cada uno de nosotros tiene una parte en la transformación del mundo.”

A pesar de los misterios por los que Dios sigue permitiendo tanto dolor, Gandhi dice que el recuerdo de esta idea lo inspira tremendamente. “Si no hay un Dios que resuelva todos los problemas, hay un Dios de pequeña, y algunas veces grande misericordia, de pequeños milagros y cosas maravillosas que suceden, por lo menos en algunos aspectos de nuestra vida y en algunas partes del mundo. Así IdeC se inspira y avanza, con la creencia de que si quieres cambiar el mundo debes empezar por ti mismo; si señalas a tu vecino con un dedo, hay otros tres dedos que te señalan a ti; y también con la creencia de que el Todopoderoso tiene un plan y tú formas parte de él.”

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