Puentes Entre Las Divisiones Del Mundo

Puentes Entre Las Divisiones Del Mundo

Lunes, 19. Octubre 2009

Lucy NusseibehLa propia vida de una de las panelistas en el reciente Foro de Caux sobre Seguridad Humana, Lucy Nusseibeh, es un ejemplo de cómo tender puentes – inicialmente entre la división cultural que existe entre la clase alta de la sociedad británica y las condiciones de esposo como un aristócrata palestino desposeído.

Como su esposo, Sari Nussebeih, cuenta en su libro Había una vez un país: La vida de un palestino: "Lucy era la hija de John Austin, uno de los filósofos modernos más poderosos de Inglaterra, y yo era el hijo de diecinueve años de un hombre, quien había pasado los últimos 20 años de su vida sirviendo a la Administración Jordana de Palestina, una entidad recientemente borrada del mapa en el lapso de seis cortos días. De Lucy se esperaba que se casara dentro del círculo de intelectuales de Gran Bretaña y que tuviera una deslumbrante carrera académica. En contraste, yo ya no tenía país, y la antigua clase gobernante que mi padre representaba había quedado hundida en una crisis de la cual nunca se recuperaría."

Pero, como él explica más adelante en su libro, el amor conquistó todo eso y tendió un puente entre esa división, ya que Lucy ya había pasado un tiempo en le país de su futuro esposo cuando hizo un viaje con un coro de Oxford, y había empezado a identificarse con su geografía, su historia, su lenguaje y su gente, con tanta avidez como si fuera una nativa del lugar.

Durante los últimos 30 años, Lucy ha vivido en Palestina. "Es imposible vivir en un lugar donde existe un terrible conflicto y no sentir la necesidad de hacer algo al respecto", dice.

Organización que trabaja en el área de la No Violencia entre palestinos. "Al principio nuestros programas giraban alrededor de la capacitación para la No Violencia en las escuelas e incluían el desarrollo de materiales para maestros, buscando diferentes maneras de hacer que las niñas no abandonaran la escuela, utilizar materiales audiovisuales, Internet y otras formas de comunicación para promover alternativas a la violencia", dice.

En sociedad con una compañía inglesa, MEND desarrolló una metodología de "video participativo", para capacitar grupos pequeños, particularmente a jóvenes y a mujeres, para que realizaran y vieran sus propios filmes. También han producido un manual de capacitación y una radionovela para promover la idea de la no violencia.

Sin embargo, los últimos años se ha visto un crecimiento de la violencia. "Ambas sociedades están traumatizadas, por diferentes razones históricas", dijo en el Foro de Caux. Sumado a esto está el trauma del conflicto donde civiles se han convertido en el blanco, lo que los ha llevado a la "demonización" de poblaciones enteras "así todos se han convertido en enemigos" y nadie es visto como inocente. El resultado, dice, es una "mentalidad de asedio" donde las personas se encuentran "atrapadas en el sentimiento de víctimas".

Ella describe esto como "una predisposición a proyectar todo l maldad en el otro/el enemigo, y negando cualquier maldad en la víctima", haciendo imposible que aquellos que se ven así mismos como víctimas, reconozcan que ellos mismos también están causando sufrimiento.

En su opinión, este es un mecanismo inconciente. "Una manera de atacar esto es hacerlo conciente. A través de la reflexión y el reconocimiento del hecho de que no somos completamente virtuosos, empezamos a liberar espacio en este ciclo de deshumanización."

"Viendo nuestras propias sombras, podemos crear un espacio para el diálogo, libre de cualquier juicio, donde las personas puedan hablar sin culpar a nadie y por lo tanto puedan también escuchar sin hacer ningún juicio ni condena."

"Lo más importante es crear un espacio para tratar los errores del pasado, donde cada uno reconozca su responsabilidad y escuche a los demás."

"Así podremos empezar a romper la barreras psicológicas en un conflicto y progresar con un diálogo intercultural real, basado en el interés y el cuidado de unos por los otros, pavimentando así el camino hacia la paz."

Por el momento, MENDS está enfocado en el trabajo con altos funcionarios del gobierno, académicos y activistas de la sociedad civil, para organizar reuniones tipo "ayuntamiento", particularmente con mujeres y representantes juveniles. Las reuniones estudian el impacto de la violencia en la sociedad palestina, mientras reflexionan sobre la seguridad humana y las necesidades de los palestinos.

Además del trabajo que se lleva a cabo en las escuelas de Palestina e Israel, MEND ha organizado dos sesiones de capacitación para israelitas y palestinos para cooperar en proyectos. "Esperamos al final de todo", dice Lucy, "crear un ministerio para la No Violencia. Otros países tienen servicio militar, pero Palestina no tiene ejército. Así es que los jóvenes podrían dedicar un año a hacer servicio comunitario. Esto cambiaría la manera en que las personas perciben a los palestinos. Mucho de esto se refiere a romper estereotipos."

Para más información (en inglés) visite: http://www.mendonline.org/

por Susan Korah, Adrianna Bora y Mike Lowe