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Rumania: llegando hasta los jóvenes líderes

Jueves, 22. Abril 2010
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Gandhi poster RomaniaPara un país que ha sufrido años de opresión, como Rumania, la libertad no se da por sentado. Rob Lancaster informa sobre la visita de Gandhi y el equipo viajero allí.

"¿Qué es la libertad?", sondeó un estudiante después del discurso de Rajmohan Gandhi en una universidad de Baia Mare, una ciudad de 300,000 habitantes al norte de Rumania, que una vez fue un centro minero importante. El Profesor Gandhi respondió que "si el estado me dice qué hacer, yo me resisto. Pero si mi conciencia me pide que no haga algo, yo obedezco. Entonces me parece que tengo libertad interior".

Entre el público se encontraban los participantes en el Club de Jóvenes Líderes, una nueva iniciativa de IdeC, con sede en Baia Mare, que busca fomentar el estilo y la integridad de liderazgo del que el profesor Gandhi hace alusión en sus comentarios. Con 16 integrantes en el grupo actual, el Club tiene como objetivo formar líderes con libertad interior, al mismo tiempo, identificar iniciativas concretas que puedan abordarse en conjunto con la comunidad en general.

Para ellos, y para su público universitario, Gandhi destacó cuatro puntos claves;

  • "Si están planeando una estrategia para una comunidad o un país, no dejen a absolutamente nadie afuera";
  • "Tengan la valentía de decir la verdad a su propio grupo";
  • "Piensen mucho, pero también dejen lugar para la inspiración";
  • "Si encuentran odio a su alrededor, luchen contra él. Si la gente se odia entre sí, reconcílienlos. Si alguien los odia, perdónenlo."

Gandhi estuvo en Rumanía la semana pasada como parte de su continuo "Viaje del Diálogo y Descubrimiento" a través de 14 países. Su estancia en Rumanía coincidió con la Consulta Mundial bianual de Iniciativas de Cambio, de la que Gandhi es actualmente Presidente. Los intensos debates entre los 42 representantes de los equipos de IdeC de más de 20 países se complementaron con tres conferencias públicas, donde el profesor Gandhi fue invitado a hablar.

La visita a Baia Mare se inició en la biblioteca principal de la ciudad, con una reunión pública sobre la importancia de la ética de Gandhi en el mundo actual. El Club de Jóvenes Líderes recibió al equipo viajero y a otras personas con una fiesta marcada por su generosa hospitalidad.

Al día siguiente, domingo 18 de abril, 170 personas se congregaron en la Matei Casei, en el centro de la ciudad de Cluj, para escuchar los pensamientos del profesor Gandhi sobre el papel que las personas "ordinarias" pueden jugar para hacer una diferencia en el mundo. En el transcurso de un programa de dos horas, pasó casi una hora respondiendo preguntas de un público en su mayoría joven. Además de insistir una vez más en la actitud de hacer de la otra persona alguien grande, y el poder seguir nuestras convicciones más profundas, también exploró el papel de la memoria herida en el proceso de construcción de la confianza. Habló de la "escucha genuina” a los recuerdos de los otros y de la interpretación de la historia, y sobre la importancia de transformar los recuerdos en " fuentes de sanación". Hay una distinción importante, dijo, entre las expresiones diseñadas para dañar y las que tienen intención de sanar.

Mahatma Gandhi, cuando una vez le preguntaron qué pensaba de la civilización occidental, su famosa respuesta fue que "sería una buena idea". Recordando esta cita, una persona hizo al profesor Gandhi la misma pregunta. Fue ambiguo en su respuesta, pero sí identificó una preocupación por la aparentemente y prevalente inclinación a "decir sí a cualquier deseo que tenemos". Esta disposición occidental oblicuamente contrasta con la característica que identificó como el secreto del Mahatma para lograr la unión de la India - "el pueblo de la India tomó conciencia de su compromiso desinteresado".

De una manera muy simple le preguntaron: "¿Cómo está?", y Gandhi expresó su gratitud por no estar en uno de los lugares que fueron los más afectados por la nube de cenizas. Cómo cambian las cosas - 36 horas después, incapaces de volar, se lanzaría con otras seis personas en un viaje de 17 horas en autobús dese Cluj a Kiev, con el fin de llegar a tiempo para la apertura del programa allí. El viaje continúa.