Noticias

Creando redes, viviendo los valores y anticipándose al cambio

Martes, 21. Junio 2011

Por Huda Al-Kebsi y Karim Makhoul

Algunos de los participantes y facilitadores, en un momento más relajado (Foto: Huda Al-Kebsi)Cuando las personas cambian, el mundo cambia. Esta fue la idea detrás del curso de 10 días - Cambio interior: creando los fundamentos para la acción - que se llevó a cabo en la Universidad Notre Dame, en el Líbano, del 6 al 15 de mayo. Basado en el formato del curso visitante de Fundamentos para la Libertad y el Programa de Pasantías de Caux, este fue el primer programa de este tipo conducido en la región de MENA por IdeC.

Nueve jóvenes participantes de cinco países árabes – Yemen, Egipto, Sudán, Túnez y Líbano - aprendieron dar dirección a su vida, a tener un propósito para vivir y a combinar el cambio personal con los compromisos sociales, culturales y políticos. Los facilitadores del curso también provenían de diversos lugares, Zoryana Borbulevych, de Ucrania, el profesor John Carlisle, del Reino Unido, y Yeon- Yuk Jeong, de Corea.

"El impulso para iniciar un curso en el Líbano llegó a partir de la experiencia de los internos de Líbano en Caux, así como del equipo local de IdeC en el Líbano, basados en un consenso de que existe tanto un interés general como específico del curso para los jóvenes en el Líbano y el Medio Oriente en general", dijo el Dr. Eugene Sensenig - Dabbous, Presidente del Departamento de Ciencias Políticas en la Universidad de Notre Dame, quien coordinó el curso en colaboración con el Club de Relaciones Internacionales (CIR) en la universidad.

 Los participantes en un ejercicio de asociación que se basará en la cooperación de todosLa capacitación consistió en profundizar sobre los valores absolutos, la comunicación y la habilidad para escuchar, el trabajo en equipo y la gestión de proyectos. Todos ellos fueron acompañados de ejercicios ilustrativos, destacando la importancia de la colaboración y los sistemas de pensamiento, y se ayudó a cada participante en el desarrollo sistemático de su propia visión para el futuro.

Durante todo el curso fueron programados tiempos de reflexión, dándoles a los participantes la oportunidad de compartir y discutir ideas en pequeños grupos, como parte de explorar la relación entre el cambio personal y cambio social - el vínculo entre lo íntimo y lo global. "La idea final fue que el cambio empieza con uno mismo primero y luego hacia los demás, porque el sistema funciona a través de la cooperación de cada uno", dijo Karim Makhoul, de 19 años, participante del Líbano.

Huda Al- Kebsi, de 27 años, un participante de Yemen, dijo que después del curso, ha empezado a ver cualquier dificultad y a pregunte a sí misma, "¿Cómo puedo ayudar a cambiar esto o a hacer que algo suceda? Debemos pensar en nuestras vidas y la manera de hacer lo mejor para nosotros y para los demás. Sólo vivimos una vez y no podemos vivir en el pasado para siempre", dijo.

Los participantes en un pequeño grupo para compartir sus pensamientos (Foto: Huda Al-Kebsi) Rhea Dagher, de 19 años, participante del Líbano, encontró que la capacitación fue muy personal, con el objetivo principal de ser uno mismo. "Tienes que conocerte y escucharte a tí mismo para cambiar y para actuar sobre ese cambio, porque al final, eso es lo único que realmente te pertenece; tú mismo. Ni el coche, ni tu título, ni siquiera tu familia hace de ti lo que realmente eres", dijo.

Los participantes aprendieron a compartir diferentes percepciones y puntos de vista, y construyeron una red de personas comprometidas a vivir los valores que generan democracias sostenibles y justas. Marwen Ben Alaya, de 23 años, de Túnez, dijo que ganó nuevos conocimientos y habilidades. "A medida que el curso comenzaba, me di cuenta de que iba a cambiar mi perspectiva de la vida y del mundo. Fue una experiencia humana única, en la que cada uno de los participantes se aventuraron profundamente en su alma para encontrar respuestas", dijo.

Durante tres noches, todos tuvieron la oportunidad de narrar su historia personal. Yeon-Yuk creó un gráfico para ayudar a cada persona a explicar su experiencia de una manera gráfica y objetiva. Para Maha Ashour, de 26 años, de Egipto, la capacitación fue la oportunidad de compartir experiencias con todos durante el curso. "Hemos construido una red de personas que están dispuestas a iniciar el cambio en el interior y alrededor de ellos mismos", dijo Maha.

El curso tuvo como objetivo fomentar iniciativas personales y colectivas que estén basadas en la aplicación de los valores y principios personales. "Aprendimos cómo mejorar las actitudes y el comportamiento, cómo difundir los valores morales que se han perdido en nuestra sociedad y que han desaparecido en nuestros días", dijo Fatima Mohammed, de 27 años, una participante de Sudán.

Facilitadores del curso: (i-d) John Carlisle, Yeon-Yuk Jeong y Zoryana Borbulevych (Foto: Huda Al-Kebsi) El último día fue una actividad de Espacio Abierto, que se dedicó por completo a que los participantes compartieran sus ideas y discutieran más. Se desarrollaron planes de acción para los proyectos que llevarán a cabo ellos mismos, continuando el trabajo con la ayuda y el asesoramiento de los facilitadores a través de comunicación en línea.

También hubo oportunidad de compartir juntos un tiempo más informal. Una noche de talentos el último día, organizado por los participantes, les dio el espacio para expresar lo que habían aprendido durante los 10 días. Entre los puntos de la noche presentaron un poema que refleja las enseñanzas del curso, acompañado por guitarra acústica.

En definitiva, un ambiente familiar reinó durante todo el programa. Se construyeron puentes entre diferentes culturas y religiones, y los participantes se sintieron a gusto expresando sus ideas libremente. La dinámica continúa, gracias a los tiempos de reflexión en línea que todos juntos siguen compartiendo.