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Privacidad digital y liderazgo ético

Jueves, 11. Abril 2019
Privacidad digital: ¡un bien común sumamente importante!
Privacy stock

A pesar de la ley sobre la protección de datos conocida como GDPR (por sus siglas en inglés) [1] que permite a los usuarios en línea proteger su información privada, ciegamente hago clic en el botón de "Acepto" aproximadamente veinte veces al día, solo para obtener acceso rápido a lo que quiero. Y esto no quiere decir que confíe plenamente, simplemente me resigno porque no tengo tiempo para leer todo, y mucho menos comprender los términos de las condiciones. Debería saberlo mejor, pero al mismo tiempo me pregunto si realmente importa, ya que mis datos privados se recopilan constantemente de muchas otras formas. De todos modos, el teléfono inteligente que mantengo cerca de mí las 24 horas del día, todos los días, comparte mi historia muy personal: cuándo me voy a dormir, qué médico estoy viendo, con quién almuerzo, si estoy de buen humor, etc.[2]  Además, con la propagación del Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), los dispositivos interconectados se implementan cada vez más en espacios públicos: cámaras interconectadas, sensores, redes eléctricas, sistemas de transporte, lo que sea. En las empresas, encontramos oficinas interconectadas, almacenes o fábricas, donde se captura e informa cada movimiento humano.

Nosotros muy felices equipamos nuestros hogares con la tecnología de inteligencia artificial que controla la temperatura de la habitación y el agua, la luz y la música, crea listas de compras según el contenido del refrigerador, organiza citas, se conecta con nuestras pulseras que registra el ejercicio que hacemos o de cualquier implante corporal.[3]  Sin embargo, hay un precio que pagar por tal conveniencia. A medida que, lento pero seguro, nos volvemos 100% transparentes para aquellos que recopilan y analizan nuestros datos: corporaciones, autoridades públicas y otras estructuras, está surgiendo un sentimiento de inseguridad al sentirnos vigilados constantemente.

Algunos dicen que no les importa, ya que no tienen nada que ocultar. De hecho, afirman que esta interminable recopilación de datos y conectividad aumenta en lugar de disminuir su sentido de seguridad.

Sin embargo, la privacidad no consiste en ocultar algo malo de uno mismo. Es un espacio seguro donde podemos ser nosotros mismos. Un espacio donde podemos expresar nuestras ideas íntimas, nuestras dudas, desviarnos de las normas sociales existentes, conocer a las personas que nos gustan, planificar para el cambio y desarrollar acciones. Los cambios sociales como el respeto por el derecho de las mujeres, la aceptación de la homosexualidad, la resistencia a los regímenes opresivos y las conversaciones confidenciales de paz comenzaron en espacios privados seguros. Lo mismo ocurre con el mundo académico y empresarial, la innovación y la experimentación. Todas estas áreas necesitan un espacio de confianza y una garantía de que nadie está siendo vigilado, censurado o espiado. La privacidad es un derecho humano, según el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Además, la vigilancia constante fomenta el conformismo individual y, por lo tanto, obstaculiza el cambio y el progreso económico y social.

¿Y qué hay acerca de la mayor sensación de seguridad? Por supuesto, ser siempre rastreables en cualquier momento de cualquier día puede ofrecer una sensación de seguridad. Por ejemplo, después de un grave accidente automovilístico, los automóviles conectados pueden llamar automáticamente a los servicios de emergencia. Las cámaras de reconocimiento facial desplegadas en espacios públicos facilitan la identificación de los delincuentes, y se dice que la vigilancia policial predictiva evita que se cometan delitos.[4]  Sin embargo, la infraestructura que se implementa para construir una red de seguridad conectada también nos hace muy vulnerables a los ataques cibernéticos. Los medios nos recuerdan repetidamente esto con informes como los robos de identidad que afectaron a 16,7 millones de víctimas en 2017[5], el chantaje a empresas como Uber en 2016[6], el pirateo de redes eléctricas en Ucrania en 2017, etc.

Para disfrutar de un verdadero sentido de libertad, no deberíamos tener que elegir entre seguridad y privacidad. Ambos son esenciales para crear ese espacio privado de confianza que todos necesitamos para prosperar, ya sea como individuos, empresas o sociedad en general. La privacidad es en realidad, por lo tanto, no un asunto privado; es un bien común que necesita ser protegido aún más en la era digital.

Todos tenemos un papel que desempeñar en la protección de la privacidad, independientemente de cuál sea nuestro rol.

Las siguientes acciones podrían ayudar a construir la confianza en las nuevas tecnologías:

  • Aumentar el acceso al conocimiento sobre los cambios e impactos clave que la transformación de la tecnología actual está trayendo a nuestra vida.
  • Que las empresas y otros desarrolladores de tecnología ofrezcan a sus usuarios la máxima seguridad, transparencia y control sobre los datos personales.
  • Integrar una opción de "desconectar" en la mayoría de la tecnología para que podamos garantizar y controlar nuestros espacios privados.
  • Se necesitan conversaciones de múltiples partes interesadas (conferencias, foros, medios de comunicación) para definir una visión compartida de qué valores deben sustentar la revolución tecnológica actual, para reflexionar sobre sus consecuencias y riesgos, y para considerar cómo asegurarse de que la privacidad sea siempre lo primero.

 

Sobre el autor

Annika HartmannAnnika Hartmann de Meuron es Directora de Liderazgo Ético en Negocios para Iniciativas de Cambio (IdeC) Suiza. IdeC Suiza es consciente de la oportunidad histórica única de influir en el desarrollo, uso e impacto de las nuevas tecnologías. Por lo tanto, esperamos utilizar la conferencia Liderazgo Ético en los Negocios, del 27 al 30 de junio de 2019, que tendrá como tema "Repensar la confianza en la era digital" para inspirar, equipar y conectar a los líderes de negocios para que puedan liderar su organización de una manera centrada en el ser humano. Al hacerlo, esperamos que contribuyan a construir un futuro digital confiable y sostenible. Para más información haz clic aquí.